Patricio Lobo (32) no mira los autos antiguos solo como piezas mecánicas u objetos de colección, sino como vehículos capaces de activar la memoria: basta sentarse frente a un volante, reconocer una carrocería o recordar el primer auto familiar para que aparezcan historias, lugares y afectos. Criado en la localidad de Lo Abarca, en Cartagena, es profesor y trabaja en el Hogar de Cristo, donde lleva 11 años vinculado a la educación y a la gestión de voluntarios y estudiantes en práctica.…