El Diario de San Antonio El avance tecnológico ha mejorado la salud mediante la telemedicina o la cirugía robótica, pero el uso constante de pantallas nos cobra una factura física, mental y espiritual. Hoy debemos estar conectados 24/7 revisando notificaciones y haciendo “scrolling” inconsciente, lo que ha modificado nuestros hábitos diarios y nuestra morfología. Estudios muestran que el uso prolongado de teléfonos altera la postura: la cabeza se adelanta, aumentando la flexión cervicotorácica…