En cada mes, miles de trabajadores revisan su liquidación de sueldo y se encuentran con distintos descuentos previsionales que reducen el monto final de pago. Uno de los más cuestionados es el seguro de cesantía, que muchos consideran un simple descuento obligatorio. Sin embargo, detrás de este aporte existe un propósito social y económico que a veces pasa desapercibido.

El seguro de cesantía nace con el objetivo de entregar protección financiera a los trabajadores cuando enfrentan la pérdida de su empleo. Su espíritu no es recaudar por recaudar, sino generar una red de apoyo que permita enfrentar períodos de desempleo con cierto nivel de estabilidad económica.

Actualmente, este seguro funciona mediante cotizaciones obligatorias que equivalen al 3% de la remuneración imponible del trabajador, considerando un tope imponible reajustado anualmente. La distribución del aporte cambia dependiendo del tipo de contrato laboral.