En un mundo donde la falta de entendimiento y la ilegalidad sembrada han generado un caos tremendo, es hora de reflexionar sobre la importancia de la justicia para alcanzar la libertad. La libertad no es un privilegio que se nos concede, sino una costumbre que debemos cultivar como gozo existencial. La dimensión humana y social es vital para ser justos y mirar el bien común, en lugar del interés privado. En esta era de la globalización, necesitamos redescubrir la grandeza comunitaria y vivirla…