El Diario de San Antonio “La paz nace en nuestra propia casa, arranca en nosotros y finaliza con la siembra de gestos conciliadores y reconciliadores. Ahora bien, nadie puede amar sin antes amarse”. Volver a la estética del pulso y a la ética de los andares, ha de ser nuestra tarea. Nos conviene a todos, hacer cambios en nuestras existencias; ya que, si el egoísmo que genera el sistema hace que los gobernantes antepongan su éxito personal a su compromiso social, también nosotros con nuestras…