La escalada de violencia en los colegios de Chile ha generado una reacción inmediata de exigir mayor seguridad y responsabilizar a las escuelas. Sin embargo, buscar la solución exclusivamente en esos espacios es ignorar el origen del problema: la agresión rara vez nace en la sala de clases; simplemente estalla en ella. Las cifras de la Superintendencia de Educación confirman que la mayoría de las denuncias anuales corresponden a conflictos de convivencia escolar. Quien ejerce violencia muchas…