La decisión de Irán de reabrir el Estrecho de Ormuz y avanzar en una señal de desescalada del conflicto en Medio Oriente ha generado una reacción significativa en los mercados globales. La caída del precio del petróleo Brent y la baja del dólar reflejan que los inversionistas otorgan mayor credibilidad a la posibilidad de una tregua más duradera.

La normalización del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz actúa como un fundamento material que da sustento a la confianza. Esto tiene implicancias inmediatas para Chile, ya que se reduce la presión sobre los combustibles, uno de los principales focos de preocupación en las economías locales.