El Diario de San Antonio Lo bailado, comido y descansado en las pasadas Fiestas Patrias no lo quita nadie. Pero basta pasar la tarjeta en algún comercio y escuchar la alarma para que la alegría se difumine y llegue el cable a tierra con una pregunta que se ha vuelto costumbre nacional: ¿en qué se nos fue el dinero? Frente a esa incomodidad cotidiana surge otra interrogante, más profunda: ¿en qué momento aceptamos que vivir al día, contando las horas para que llegue el depósito, fuera lo normal?