El Diario de San Antonio “Nos circundan tantos bosquejos de colores y calores diferentes, que todas ellos son un auténtico poema sin palabras, con los que debemos recrearnos para crecernos en lo sistémico”. La contemplación siempre hay que tenerla en guardia, como un poeta en acción, incluso cuando todo parece un desastre, para llegar a leer nuestra propia mirada con el abecedario de lo celeste y no con el tormento lingüístico de lo mundano; y, así, alcanzar vigor para tomar la orientación…