El Diario de San Antonio Entre 1949 y 1985, Wile E. Coyote intentó alcanzar a The Road Runner utilizando todo tipo de trampas y artilugios de ACME, voz griega que significa “el punto más alto de la perfección”. Pocas experiencias de cliente han sido tan desastrosas como la de este animal frente a una compañía que prometía ayudarlo. Ya fuera una detonación cronometrada, unos patines con cohetes adheridos o un yunque lanzado desde un precipicio, algo siempre salía mal. El Correcaminos escapaba…