El Diario de San Antonio El Escudo de las Américas no es un tratado. El canciller Francisco Pérez Mackenna lo repitió durante su interpelación en la Cámara el día de ayer: al no existir firma, se trataría simplemente de una declaración. Esta precisión es correcta, pero, al mismo tiempo, insuficiente. La pregunta que importa realmente no es si el instrumento genera obligaciones exigibles ante un tribunal, sino si, precisamente por evitar esa forma, logra sustraerse del control parlamentario que…