La comuna de Santo Domingo ha sido testigo de una serie de robos que han afectado tanto a residentes como a comerciantes, generando una sensación de inseguridad entre la comunidad.
Los delincuentes han utilizado tácticas sofisticadas, como inhibidores de alarmas, para llevar a cabo sus ilícitos, lo que ha aumentado la preocupación entre los vecinos.
La situación ha generado un debate sobre la seguridad en la comuna y la necesidad de implementar medidas para prevenir estos delitos.